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Hijos ilustres

Hijos ilustres

San Formerio

 

Resumen basado en la historia que nos cuenta Fray Mateo Anguiano Nieva en su libro: “Compendio Historial de la Rioja”, impreso en el año 1701.



El joven Formerio nació en la ciudad de Cesárea, situada en el actual Cerezo, de una familia romana de buena posición. Ya de muy jovencito fue convertido al cristianismo, vendió sus posesiones, las repartió entre los pobres y se retiró a un monte próximo de pastor. Allí, un ángel le dio un cayado de pastor y unos evangelios. Además de cuidar su rebaño se dedicaba a predicar a todo el que quería oírle, incluso las bestias del campo se le acercaban embelesadas y escuchaban atentamente sus palabras. Corría el año 277 de nuestra era y nuestro protagonista contaba con 13 o 14 años, cuando el emperador Aureliano ordenó la persecución a los cristianos. Formerio fue hecho prisionero y sometido a terribles tormentos. Primero fue metido durante cinco días en un horno encendido y salió como si nada, después le llevaron al circo y ante el asombro de todos, los leones no le hicieron nada y finalmente fue decapitado en la Vega de Tormantos. Sus restos fueron recogidos por su discípula Coloma, nacida en Tricio y martirizada poco después, acompañada por dos soldados romanos que Formerio había convertido al cristianismo. Los restos fueron llevados a Bañares donde se conservan hasta ahora en una valiosa arca con azulejos mozarabes del siglo XII. Actualmente es patrón de Bañares (La Rioja) y, mientras hubo pastores, era patrón de los pastores de Cerezo.



También se le sacaba en las rogativas ya que se le tenía por abogado de tempestades malignas, piedra, granizos, rayos y centellas.



La representación, que tanto Cerezo y Bañares hacen del santo parecen copias exactas, aunque en distinto tamaño y calidad. Un muchacho joven vestido con pieles, un pie apoyado en un león, cayado de pastor en la mano izquierda, el libro de los Evangelios en la derecha y el zurrón de pastor.

 

San Vitores

 

Martir cerezano. Resulta bastante complicado situar la época en la que vivió, aunque la mayoría de los estudiosos la sitúan hacia el año 830.

 

El Padre Florez nos da esta versión de su vida:



"Nació en Cerezo, de la diócesis de Burgos. Después de instruirse en las sagradas letras, y haber servido algún tiempo en el ministerio sacerdotal, (fue cura de la Iglesia de Nuestra Señora de Villalba). Se retiró a la soledad de Oña, huyendo de las vanidades del mundo. Vivió allí siete años en una cueva, empleado en alabanzas divinas y en todos aquellos años tuvieron los Moros puesto sitio a Cerezo, ciudad entonces grande: pero apareciendo un ángel a S. Victor, le dijo fuese a librar a su patria, que estaba ya para rendirse, y que él la libraría, y lograría la palma del martirio.



Vino el santo a Cerezo, donde con dificultad fue conocido. Salió al campo de los enemigos, y no solo recobró para la Fe algunos Cristianos que habían apostatado, sino que manifestando los errores de Mahoma, convirtió á muchos Moros. El jefe Gaza (á quién intitulan rey) mandó prender al Santo: y puesto a su presencia, le hizo Dios el beneficio de librarle de la enfermedad de gota (no de lepra como algunos escriben), pero empeñándose en que abrazase la secta de Mahoma, empezó el santo a enardecerse contra ella, y por tanto le hizo encarcelar. Allí mismo convirtió con su predicación muchas almas, lo que oído por el rey, mandó le degollasen. El santo pidió primero le crucificasen, como lo hicieron. Tres días vivió en la cruz, convirtiendo a muchos, y haciendo particulares milagros. Un infeliz burlándose del crucificado, le escupió: y anunciándole el santo que moriría antes de volver a la ciudad se cumplió así.



Depusiéronle de la cruz y le degollaron, pero cogiendo el santo su cabeza en las manos, se fue a la ciudad de Cerezo, y persuadió a los habitadores, que diesen a una vaca el poco trigo que les había quedado, hasta hartarla, y que la echasen fuera al campo de los enemigos: los cuales la lancearon, y viendo que estaba llena de trigo, desconfiaron de rendirlos por hambre y levantaron el sitio.



Esto es lo que escribieron los padres Antuerpienses: pero el Breviario prosigue diciendo que el mismo santo señaló el sitio donde le habían de sepultar, y que dando su alma a Dios, subió a los cielos".



Otros acontecimientos en la vida del santo:



- La liberación de las siete doncellas retiradas en Sietefenestras.

- El lugar donde fue martirizado: Quintanilla de las Dueñas (hoy Quintanilleja).

- Milagro de los morales que surgieron de la sangre que brotó cuando le degollaron.

- Historia de la serpiente que desalojó de la cueva que eligió para morir, en "Cubillas", término municipal de Cerezo.



En el lugar donde murió se levantó un pequeño Convento para guardar sus reliquias, que fueron trasladadas al Convento actual mandado construir por el Condestable de Castilla en el año 1466, donde aún siguen, aunque dicho Convento está muy deteriorado.



DEVOCIÓN AL SANTO



La devoción se extendió a muchos pueblos comarcanos y aun hoy varios de ellos siguen la tradición de acudir en romería durante el mes de Mayo al Convento que actualmente pertenece a Fresno: Leiva, Tormantos, Fresno de Río Tirón, Quintanilla San García, Cerezo, y alguno que otro más.



Parece ser que el primitivo Camino de Santiago, que en sus comienzos pasaba por Cerezo, hizo que se le conociese en muchos pueblos próximos al Camino, y así sabemos que en Francia, Navarra, La Rioja, Álava, Burgos, Palencia, Cantabria y Galicia, hay varias localidades donde se le venera o existe alguna imagen. De hecho en Cantabria y en Galicia hay unas localidades que llevan el nombre de San Vitores.



Otras le tienen por patrón del pueblo: Cerezo, Belorado, Zorraquín, Casalarreina, y alguna más.

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